¿Cuándo nota uno qué se está haciendo mayor? Probablemente uno de los indicativos es ese anacronismo histórico de hablar de usted a la gente. Utilizarlo no es el problema, es que lo utilicen contigo. La semana pasada, en el desempeño de una de las funciones de mi trabajo, tuve que ir a ayudar a organizar jornadas de puertas abiertas de la Universidad para colegios e institutos. Ni que decir tiene, que se trataba de chicos/chicas de 17 años.
Primero les dieron una charla sobre Selectividad, yo tenía que estar ahí, más que nada porque no tenía sitio al que ir. La mayoría pasaban absolutamente de lo que les estaban contando, lo peor es que me ví en la situación de saludarles y decir lo que ibamos a hacer con un hipócrita entusiasmo. Fue más falso que la ya mítica caída de Consuelo Alcalá en Salsa Rosa (Dioxxx).
Después cuando les dirigí a sus destinos, charlas por ramas, me empezaron a preguntar cosas sobre la Universidad hablándome de usted, a la que sólo pude reaccionar con una poker face de manual. Perdona, ¿tan mayor me ves? Yo, que te puedo ganar al Pro, cuando y dónde quieres, chaval. Yo que estoy más enganchado a Física o Química que tú. Perdona,...
En realidad, sabedor, por anteriores experiencias, de qué esta circunstancia podría darse, me engominé el pelo y me hice mi crestita, y me puse mi ropa más casual del Pull&Bear, pero no pudo ser. Además, ahora está de moda ponerse ropa tipo mariquitiquis de Fama, y por ese aro, no pienso pasar. Por encima de mi cádaver.
Luego, te das cuenta de qué es más patético, intentar parecer juvenil. Intentarlo implica que ya no lo eres...En realidad, lo cuento como un drama, porque me da la suda completamente. (sé que acuso mucho de sacar la calavera, pero a mi también me encanta sacarla de vez en cuando).
Además, cómo me dijo mi hermana, le parecía normal, a ella le da más verguenza hablar con un mayor de mi edad, que con adultos de verdad (un adulto de verdad, debe ser uno que cotiza, que tiene hipotecas, planes de futuro, ya sabeis). Y en realidad, yo me pongo en su lugar, y es probable que tenga razón.
Un adolescente, se planteará (bueno, si llega a plantearse algo, claro) si eres demasiado joven para tutearte o le pedirás respeto. En el fondo, son demasiado conservadores y no arriesgan. Imaginate que te toca entablar una conversación con una de esas personas que cada vez que sale de casa, les meten un palo por el culo (o dicho de otro modo que no desayunan All-bran). Por muchos veintitantos que tenga, a lo por ir de coleguita, te puede calzar una bofetada de esas de realidad que tus compañeros de instituto recordarán legendariamente y crearán grupos de facebook en tu honor. Si quieres arriesgar, invierte en bolsa, pero no en tu dignidad, que ahí, hay mucho en juego.
Ese día, cuando tenía que separar a los alumnos por charlas, en función de las carreras, pregunté a un grupo si eran de Sociales. Fuí a dar con la clásica borde de la clase, que no aguanta ni su padre, y me espetó un "¿nos has visto cara de Sociales?". En ese momento, me llené de odio y destrucción, pero respiré hondo y decidí no hundirla, que ya sabemos como son de susceptibles estos adolescentes, para no cascarle un "uy, perdona, eres fea y con gafas, siendo así ,sólo puedes ser de Ciencias".

















































