Por la noche fuimos a las fiestas de Segovia, bueno, eso dicen porque involuntariamente hicimos todo lo posible por evitarlas. Primero llegando a hacer botellón a la 1 y media de la noche. Acostumbrados a nuestra pachorra habitual, en Segovia no se está de moda. Y después y lléndonos de fiesta a donde estaba nadie. Asi que al final no ví a Fer. Nos bebimos una botella de Mirto de Cerdeña, que acabamos mezclando con Coca-Cola como unos campeones. Probablemente cometiendo un sacrilegio sardo. Pero hacemos lo que nos da la gana, que para algo les ganamos a los penalties.
Lo mejor de la noche una vez más, el desayuno: Chocolate con churros. Dioxxxx, uno de esos momentos que hay que saborear hasta la estenuación. Y de vuelta al pueblo. Hora de llegada: las 8 y 45.
Y el domingo, dia de concentración para el hasta ahora partido de nuestra vida. Me vine con Pinto después de comer con todos los souvenirs tipical spanish posibles en el coche. Ibamos a ver el partido en la cuna del Ikercasillismo: Móstoles, que ponían una pantalla gigante. Cada vez que salía Iker Casillas se armaba revuelo, incluso cuando salía en anuncios (gracias). Creo que se notaba bastante nuestra condición de atléticos, porque no nos flipabamos.

Nueve y cuarto pasadas. Fernando Torres marca el gol que nos daría el título de campeones de Europa. Pinto y yo abrazados llorando y soltando toda la rabia que teníamos dentro (por fin Torres decisivo, lo necesitabamos). Creo que perdí 10 kilos durante el partido. Muy grande todo, final del partido y jubilo monumental. Sin haber probado gota alguna acabo lleno de cerveza, aparecen las primeras bengalas y nos vamos a la fuente del Champion (conocida así en Móstoles), pero la Renfe no perdona y yo tengo que volver a mi casa en un período inferior a las 3 horas que supondría no coger el Cercanías.
De camino a la estación lo mejor de la noche, del fin de semana y del año, creo yo. Un pelotón de negros con una bandera española corriendo y cantando canciones kulungueles de esas suyas. De repente sale una señora de un bar, que bien podría ser la hermana pequeña de las Supremas de Móstoles y dice "Del mismisimo Cuenca oye". (Momento Viva España total). Prometí no contarlo, pero me ha sido imposible.
0:00. Estación de Atocha. Hasta arriba como a las 8 de la mañana un lunes, donde el rojo y los cánticos predominaban.
Así fue el día que ví a España ganar la Eurocopa.



Las alemanaaaaaaaaaaaaas (tono Jose Luis López Vázquez)






