martes, 5 de abril de 2011

Requiem por un Renault 21

Españoles, el Renault 21 ha muerto

En realidad fue hace un mes, y sí me he demorado en el homenaje que le correspondía y pido perdón por ello. Después de 23 años dando guerra ha llegado su momento. Siempre se van los mejores.

Porque este coche, es el primero que "he conducido". Si, cuando era pequeño y se lo compró Angelito, el amigo de mi padre, nos daba vueltas en él y "nos dejaba" llevar el volante.

Porque está más fichado por la Guardia Civil de Segovia que los gitanos del Eroski. Debido a su aspecto (negro con alerón y una raya roja como la furgoneta del Equipo A), nos han hecho más controles que al equipo Festina. De hecho, nos ha permitido vivir momentos míticos como cuando a un guripa se le cayó el tricornio al entrar a revisar las cintas de cassette, cuando llevabamos una pala y un rastrillo en el maletero saliendo de fiesta o cuando me pararon a las 5 de la mañana de un martes con persecución y todo.

Porque dentro de él, lo hemos dado todo como si nos jugaramos nuestra estancia en la Academia y donde ha sonado una selección de temazos de los 90 y de los 2000: Celos Vs Aleluya, Fly on the wings of love, no digo más que se me pone la piel de gallina... Porque llevar cinta es tener elegancia y no tu MP4.

Porque ha llevado en su interior botellas con más kilometros que el París-Dakar y hemos socializado en numerosos botellones. De hecho, puede presumir de que allí dónde había una fiesta en la provincia de Segovia, puede decir bien alto, que Él estuvo allí.

Porque tiene los asientos más cómodos que jamás tendrá ningún coche. Donde volver de fiesta era casi un placer y más de uno se ha echado su cabecita mañanera.

Por su múltiples problemas que le hicieron más característico, mítico y peculiar: aire acondicionado de ventana de los de toda la vida, bajar los cerrojos a mano, quitar con el carnet universitario de la UAM el hielo de la fría noche segoviana, el maletero que no cerraba...Porque no tenía matrícula europa, que no molan nada, ya no puedes saber de dónde es la gente que va en los coches como antes. Él lució el SG como nadie.

Porque valía para ir a buscar nícalos, piñatos o barrujo, para transportar sofas o herramientas para hacer la peña, porque era una fuera de serie que se atrevía con las ruffles del camino de la Aldehuela o el de Hoyuelos, porque en él se han cometido faltas sancionables por el código de circulación y porque en el próximo coche que yo tenga habrá que ponerse cinturón de seguridad en los asientos de atrás.

Desde aquí mi homenaje al R21 que llevo la elegancia como nadie y no tú vieja amargada. D.E.P.

3 comentarios:

Isi dijo...

Es que fly on the wings no se escucha igual en un coche nuevucho que en una reliquia de tal calado...

AML dijo...

la música sonaba mejor en ese coche :(

¿ahora que voy a conducir yo? T-T

Morena dijo...

Mi más sentido pésame